Se compartirá Información criminal en A.L.

Durante años el crimen organizado y el narcotráfico han ido ganando terreno en el continente. El veneno que esparce ha traspasado fronteras y para contenerlo 16 países de América Latina y el Caribe contemplan la creación de una base de datos regional para intercambiar información de inteligencia y datos sobre el lavado de activos, armas incautadas y tráfico de drogas.

La iniciativa la puso sobre la mesa el gobierno de México, que en octubre fue el anfitrión de la III Reunión Ministerial sobre el Problema Mundial de las Drogas, Seguridad y Cooperación, argumentando que era imprescindible controlar las armas de fuego y el lavado de dinero para aliviar un poco los males que aquejan a la región.

Con México y Colombia liderando la propuesta, Belice, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, República Dominicana, Surinam y Trinidad y Tobago, consideran dar vía libre a la base de datos usando la Plataforma México, un modelo de interconexión de redes de dependencias e instituciones que suministra información sobre investigaciones, fichas criminales y armas, y que también está enlazado con la Interpol.

Esta estrategia es muy recomendable, aseguró José Antonio Ortega, presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Justicia Penal de México, pero purificando aspectos de “corrupción” al interior de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), que es la que coordina el sistema.

Parece como si estuvieran combatiendo solo a unos carteles -Los Zetas, la Familia de Michoacán, el Cartel de Tijuana, los Beltrán Leyva- y protegiendo a otros -como el Cartel de Sinaloa con el Chapo Guzmán, el Mayo Zambada, Nacho Coronel y el Azul Juan José Esparragoza-. Mientras no haya una voluntad política de erradicar la corrupción, de limpiar la SSP, va a ser muy difícil compartir información y bases de datos”, dijo Ortega.

Un mal común Para varios analistas la posibilidad de compartir información entre países que han sido víctimas de la violencia, el  narcotráfico y el secuestro es algo muy positivo. Esto no resolverá el problema pero es una ayuda grande, dijo Fernando Escalante Gonzalbo, doctor en Sociología y profesor del Centro de Estudios Internacionales de México, en especial para hacerle contrapeso a la delincuencia que “puede aprovechar hoy todos los recursos tecnológicos, la facilidad de las comunicaciones, de los desplazamientos, las lagunas legislativas y las diferencias en el régimen normativo de los países”.

Ante los cancilleres de los países miembros de esta reunión anual, el titular de  la Procuraduría General de la República de México, Arturo Chávez Chávez, explicó que “en el ámbito de la cooperación regional resulta indispensable que avancemos en la atención de los temas que nos permitan combatir el crimen de manera más coordinada e integral, y evitar que la droga llegue a nuestros niños y jóvenes”.

El recrudecimiento de la violencia en México es foco de alerta en el continente. Tan solo este año, según datos del diario El Universal, entregados en octubre, han muerto 6.018 personas por los enfrentamientos que libran las bandas narcotraficantes que se pelean el control de las rutas del negocio.

Para el analista político Rubén Aguilar, profesor de la Universidad Iberoamericana de México, esta política que anunciaron los cancilleres se debería alinear con la de los países desarrollados, ya que   “es absurdo” que, por ejemplo, mientras México despliega un fuerte contingente de fuerzas de seguridad y ataca el problema en Tijuana, “en Los Ángeles, California, a unos cuantos kilómetros, existan mil locales legales que venden marihuana”.

La exigencia es que la información que se maneje en esa base de datos común sea real y no maquillada, que se maneje con alto nivel de seguridad para que esté blindada ante intentos de penetración, añadió Aguilar, y así será un útil instrumento para mejorar la estrategia que busca mermar los índices de violencia en el continente americano.