México pasó de tener seis organizaciones criminales, dedicadas principalmente al narcotráfico, a contar ahora con 400 grupos criminales que sumaron en sus actividades delitos como el secuestro, la extorsión, robo de combustible y hasta asaltos a tren.

Así lo advirtió México Unido contra la Delincuencia (MUCD), durante la 17 Encuesta de Percepción de Inseguridad.

Se culpó a la política cortoplacista, intereses electorales, la corrupción y la impunidad de frenar medidas eficientes contra la violencia que, recordó, ya escaló de forma alarmante.

Lo que ha venido pasando con los grupos delictivos y con base en nuestras encuestas, desde hace 10 años, cuando arrancó este proceso, había 6 o 7 cárteles que de alguna manera se dividían el control del País.

Hoy están contabilizados 400, hay 400 grupos delincuenciales que operan en el País, esto es parte de la fragmentación, de haber quitado las grandes cabezas, que lo único que crea es la dispersión de intereses y hasta pugnas por lograr mejores atributos en los distintos ámbitos geográficos.

No debe sorprendernos entonces que los niveles de violencia crezcan y el control de esas bandas se vuelva más compleja", advirtió Juan Francisco Torres Landa, consejero de MUCD.

Se criticó a la clase política de tener una mirada corta para tomar decisiones estratégicas y se lamentó que sólo le preocupe el efecto electoral en sus decisiones, que además son de corto plazo.

Las tendencias delictivas al alza, la alta percepción de inseguridad y los efectos de impunidad son cada vez más evidentes en los costos, al no contar con cuerpos policiales preparados y carecer de un plan para regresar a las fuerzas armadas a los cuarteles.

Así como tener inconclusa la implementación adecuada del sistema de justicia penal acusatorio; intereses políticos que buscan obstaculizar la creación de una fiscalía independiente; y la ausencia de políticas de vanguardia, como la despenalización de las drogas.

"Necesitamos impedir que intereses políticos continúen obstaculizando la serie de cambios y de medidas que harían que las condiciones de inseguridad, injusticia e impunidad pudieran revertirse".

Aunque la mitad de la población recibe mayor frecuencia de policía vigilando su localidad, esto no crea una sensación de mayor seguridad.

La falta de profesionalización y eficacia de los cuerpos policiacos se ha vuelto un cuello de botella para la implementación del nuevo sistema de justicia penal, la policía como primer respondiente y su coordinación con los ministerios públicos hace que sus deficiencias afecten a todo el sistema.

Los Estados con mayores índices de violencia, y por consiguiente percepción de inseguridad, son Tamaulipas, Michoacán, Guerrero, Morelos , Veracruz, Estado de México, Tabasco, Chihuahua,Jalisco, Sinaloa, San Luis Potosí y Guanajuato.

Redes Sociales

Otros Temas

Lo más leído