Cascos Azules en Juárez ¡Ya!

Juárez es la ciudad donde hay la mayor concentración de agentes del orden en el mundo. En la ciudad fronteriza se encuentra desplegada una fuerza de 16,217 elementos en labores de seguridad pública , compuesta por 8,500 soldados, 4 mil agentes de la Policía Federal, 2,850 policías municipales, 487 policías preventivos estatales y 380 policías ministeriales (sin contar a 200 agentes del ministerio público, también armados).

En Juárez hay un agente del orden para atender a 88  habitantes del millón 400 mil que hay en la ciudad, mientras que en el mundo hay en promedio tres veces menos: un agente del orden para 270 habitantes y en Nueva York uno para 220 habitantes.  Pero ni aún así, ni teniendo una proporción de policías/habitantes  tres veces por encima de la media mundial, las fuerzas del orden en Juárez son capaces de brindar a quienes residen en la ciudad la elemental seguridad a la que tienen derecho.  El Ejército Mexicano, que en otros lugares ha sido exitoso, en Cd. Juárez tuvo logros menores de lo esperado y poca interacción con la sociedad.

Toda esa fuerza ha sido, inexplicablemente, incapaz de impedir que Juárez sea la ciudad más violenta del mundo, con 191 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes e impedir se perpetren masacres contra personas inocentes, como la ocurrida contra 16 jóvenes el domingo 31 de enero de 2010. Hay dolor e indignación nacional.

Esto es un escándalo, esto es el colmo, esto es una tragedia que ni Juárez ni México pueden soportar más. ¡Ya basta! No podemos seguir así.

Por eso retomamos la propuesta de que en Juárez,  Chihuahua - y dada la  incapacidad del Estado mexicano - intervenga, de inmediato, una fuerza de “cascos azules” de Naciones Unidas para restablecer el orden, la paz y parar terminar con el derramamiento de sangre.

En Haití, entre otros lugares del mundo, se probó fehacientemente que los “cascos azules” son capaces de restablecer orden y seguridad. Ahora la imagen que tenemos del hermano país del Caribe es la de la enorme tragedia causada por un sismo. Pero eso no debe hacernos olvidar que en esa sufrida nación, antes del desastre natural, los “cascos azules” hicieron grandes proezas, como lograr la caída de los secuestros en un 75% en 2009, cuando que Haití ocupaba hasta 2008 el primer lugar mundial en ese crimen.

Por ello es que solicitaremos esta semana al Secretario General de Naciones Unidas y al Consejo de Seguridad del máximo organismo multilateral del mundo, la intervención de una fuerza de pacificación para ciudad Juárez, porque esa  actuación es necesaria PARA RESTABLECER LA PAZ SOCIAL.

Sabemos que se nos podría decir que tal intervención requiere del consentimiento del Gobierno  del Estado mexicanos, pero a ello respondemos: ojalá y el gobierno se sume a esta petición, pero si no lo hace, según la experiencia de Haití y de otras naciones, el Consejo de Seguridad puede intervenir independiente de que lo soliciten o no las autoridades del país en cuestión. Los ciudadanos lo estamos solicitando.

El Presidente Felipe Calderón anunció ayer que el Gobierno prepara una nueva estrategia de combate a la delincuencia organizada en esa ciudad fronteriza. Nosotros proponemos que esa estrategia sea en coordinación con los “Cascos Azules”

Recurrimos a esta medida extrema porque la situación en Juárez y en otros puntos del país es desesperada, aunque los propagandistas que el gobierno ha contratado dicen que todavía no llegamos al punto del “desastre total”.  Es imposible esperar a que sea peor.  No admitimos más masacres como la de del 31 de enero en Juárez. Si el Gobierno Federal no ha podido, que deje actuar a los Cascos Azules y no estorbe.

No es sólo Juárez. El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), acaba de dar a conocer – a penas- sus cifras sobre homicidios dolosos en 2008 ¿y qué nos dice esta institución oficial cuyos números han estado en los últimos reportes muy por debajo de la realidad? Que en 2008 con relación a 2007, los asesinatos crecieron en un 58%. Y lo decimos, pues tenemos los datos y el panorama completo del comportamiento del homicidio en el mundo de los últimos treinta años: no hay nación que haya sufrido un crecimiento tan brutal, en sólo 12 meses, de la violencia homicida.

En algunas entidades federativas, el aumento de los homicidios dolosos en 2008 es todavía más brutal que para el conjunto de la Nación: 402% en Chihuahua, 179% en Baja California, 141% en Durango y 107% en Sinaloa. En el informe del  2009 las cifras nos revelarán que el año pasado fue mucho peor que el 2008, pues hubo cuando menos 2,000 víctimas más de “marco-ejecuciones”.

Y para 2010 las cosas no pintan mejor. En enero con más de 900 narco-ejecuciones, el país tuvo el mes más violento de su historia en los últimos 80 años. En Sinaloa se registraron en enero de 2010 un total de 225 homicidios dolosos. Si esta tendencia se mantiene en el resto del año, esa entidad terminará 2010 con 2,700 homicidios dolosos.  Si Chihuahua y Sinaloa fueran naciones, llegarían a ocupar  el liderato y el sub-liderato mundial en violencia homicida con tasas de 115 y 99 asesinatos intencionales,  por cada 100 mil habitantes, respectivamente, muy por encima del resto de los países.

Hemos llegado hasta esta situación porque las autoridades de los tres niveles de gobierno han sido indiferentes, negligentes e incapaces, en primer lugar las autoridades estatales y municipales, en quienes recae la responsabilidad central ineludible de garantizar seguridad para los gobernados.

Pero hay también responsabilidad en el gobierno federal que ha optado por políticas erróneas. Y ejemplos recientes de su errado actuar son dos: por un lado, culpar a la sociedad de la violencia, como hizo el Secretario de Gobernación en contra de los juarenses y, por otro lado, cuando en lugar de buscar soluciones al problema, se contrata a propagandistas para minimizar la gravedad de la situación.

Todas las organizaciones empresariales, religiosas y sociales del país que tengan delegaciones o sedes en Ciudad Juárez, debemos fomentar la denuncia anónima de cualquier información  que ayude a identificar criminales;  y debemos participar en la prevención contra la violencia, el delito y la droga, absolutamente con  todos los adolescentes y jóvenes.

 

Las calles de Laredo están inundadas de dinero, pilas de billetes sucios con residuos de cocaína, envueltos en plástico y escondidos en compartimentos secretos de camionetas, autobuses y autos que fluyen diariamente al sur, a través de la frontera mexicana, cual río motorizado.

Descarga la solicitud presentada presionando ¡AQUÍ!

El presidente del Consejo Ciudadano para la Paz y la Seguridad Pública, José Antonio Ortega, leyó una carta que se enviará al líder de la ONU por medio del coordinador residente del Sistema de las Naciones Unidas en México, Magdy Martínez-Solimán.
Notimex
En la misiva, el Movimiento Blanco expone que ante la falta de resultados de la estrategia diseñada por los gobiernos municipal, estatal y federal, es necesario que los Cascos Azules acudan para restablecer el orden en esa y otras regiones del país.
El Financiero
Fernando Gómez Mont aclaró que las autoridades mexicanas no tienen conocimiento formal de la petición que harán movimientos sociales a la ONU, en la que solicitan la presencia de Cascos Azules en la localidad fronteriza.
Brito y Rosas|El Economista
“Estamos aquí, porque queremos exigir, ya no pedir, exigir la presencia del presidente de la República, queremos darle un voto de confianza, pero necesitamos que usted acuda, que sepa que Ciudad Juárez es México”, expresó María Soledad Maníes, de la Asociación de Maquiladoras de Ciudad Juárez.
Once Noticias
Piden nuevamente envío de cascos azules a Ciudad Juárez
Noticieros Televisa
El pasado miércoles, integrantes de organizaciones civiles y empresariales de Ciudad Juárez arribaron al Distrito Federal para solicitar la intervención de la Organización de Naciones Unidas (ONU) ante la ola de violencia que se vive en esta región fronteriza y a exigir la presencia en Ciudad Juárez del presidente Felipe Calderón y de los titulares del gabinete de Seguridad.
Mario Héctor Silva|El Universal
Exigen que Calderón diga si no tiene capacidad o voluntad para llevar la paz a la ciudad
La Jornada