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![]() Las primeras acciones del gobierno del Presidente Felipe Calderón son esperanzadoras, porque han mostrado la prioridad que concede a la seguridad, la voluntad política de combatirla y eficacia para enfrentar desafíos. En unos cuantos días y mediante el legítimo uso de la fuerza Calderón resolvió el problema de Oaxaca. Con un solo golpe derribó las montañas de patrañas acumuladas por meses para justificar a la subversión y tratar de convencer que frente a ella no queda más que claudicar. “Si se aplica la represión habrá un estallido social”, “Oaxaca se convertirá en un Bagdad”, “pasaran años para restablecer el orden”, “el país entero se va incendiar”. Pura miasma ideológica, pura propaganda, disfrazada de “noticias”, “reportajes”, “editoriales”, “manifiestos” y hasta homilías. |
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